
Más que un garzón, soy un anfitrión con oficio y energía. Entiendo la gastronomía como una puesta en escena: se necesita rapidez, pero también carisma. Mi experiencia en lugares de alta demanda como Tío Tomate me entrenó para trabajar bajo presión sin perder la sonrisa, y mi capacidad para memorizar pedidos complejos me permite ser ágil y conectar visualmente con el cliente. Tengo formación artística y una estética propia que encaja bien en la identidad de Valparaíso. Soy extrovertido, "aperrado" para el trabajo en equipo y busco un lugar donde pueda ganar bien a cambio de un servicio impecable, rápido y con personalidad.